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La mano de Dios. Augusto Rodin (1898)
Cuando los viejos médicos estudiábamos medicina no estábamos
sobrecargados de clases de instrucción ni de observación y análisis de
imágenes. La enseñanza se llevaba a cabo junto a la cama del paciente y la
obligación ineludible del estudiante era escuchar y comprender el historial
de la dolencia y hacer las preguntas adecuadas para conocer los detalles.
Se enseñaba a utilizar los ojos y los oídos, a usar las manos para palpar y
saludar cordialmente al paciente, oler, escuchar los latidos del corazón,
percutir el pecho, palpar el abdomen y otras formas de contacto físico....
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El intendente de San José de Metán, José María Issa, recibió de manos de la Dra. Celeste Festa el fondo documental del Dr. Roque Madrazo.
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El material: Dos carpetas con fotos, documentos y recortes de prensa.
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El valor: Registra la trayectoria del Dr. Madrazo en la salud y la política local.
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Destino: Formará parte del Archivo Histórico Municipal para preservar su legado. https://www.facebook.com/people/Archivo-Hist%C3%B3rico-de-San-Jos%C3%A9-de-Met%C3%A1n/61556436443098/
El texto reflexiona sobre la compleja experiencia del médico cuando se convierte en paciente, explorando las dimensiones emocionales, éticas y sociales que esto implica.
Cuando un médico enferma, se enfrenta no solo a la enfermedad, sino también al desafío de aceptar la vulnerabilidad que normalmente observa en otros. Su conocimiento de la medicina y de la muerte le otorga una conciencia más aguda del proceso, lo que puede generar angustia pero también serenidad para afrontarlo con dignidad.
El autor señala que el ejercicio médico, por su naturaleza exigente y cargada de responsabilidad, constituye en sí mismo un factor de riesgo para la salud física, mental y social del profesional. Entre las causas de este deterioro se mencionan el individualismo, la sobrecarga laboral, la falta de reconocimiento, la precarización y la carencia de apoyo institucional.
Strejilevich destaca la necesidad de programas específicos de atención integral al médico enfermo, como los que existen en otros países. Estos programas buscan romper las barreras de negación, miedo o estigmatización que impiden a los médicos asumir su rol de pacientes y recibir atención adecuada.
El texto concluye apelando a la humanización del ejercicio médico, al cuidado recíproco entre colegas y al reconocimiento de que los médicos, como cualquier persona, necesitan prevención, contención y acompañamiento para poder cuidar y sanar a otros.
Pueden descargar el PDF haciendo click aquí: EL MEDICO COMO PACIENTE
El texto reflexiona sobre el poder, la función y la evolución de las palabras como rasgo distintivo del ser humano. Sostiene que el lenguaje no solo comunica, sino que construye pensamiento, cultura e identidad. Las palabras permiten organizar la experiencia, transmitir conocimiento, expresar emociones y dar forma simbólica al mundo.
El autor destaca que la lengua está en permanente cambio, influida por la tecnología, la política y las transformaciones sociales. Señala que no existen palabras “buenas” o “malas” en sí mismas, sino usos y contextos, y cuestiona la censura lingüística excesiva. También advierte sobre el uso grandilocuente o ambiguo del lenguaje —especialmente en el discurso político— como forma de ocultamiento o manipulación.
Se enfatiza que poseer un vocabulario amplio enriquece la capacidad de pensar y comprender, ya que el lenguaje da precisión y profundidad al pensamiento. A su vez, no solo importa el contenido lógico de las palabras, sino su tonalidad, intención y carga emocional.
Finalmente, el artículo plantea que el lenguaje es el sostén de la cultura y la memoria colectiva, y que la escritura fue un hito fundamental para preservar y expandir el conocimiento humano. Las palabras, concluye, tienen un peso irreversible: pueden construir, transformar o dañar, y por ello requieren conciencia y responsabilidad en su uso.
Pueden descargar el PDF haciendo click aquí: LAS PALABRAS
El texto es una reflexión profunda y autobiográfica sobre la medicina entendida como una verdadera odisea: un camino largo, exigente y emocionalmente desgastante. A través de ensayos y confesiones personales, el autor analiza la experiencia de envejecer siendo médico, enfrentar la enfermedad propia, aceptar la muerte y revisar críticamente la profesión.
Se abordan temas centrales como el médico como paciente, la vulnerabilidad física y psíquica de los profesionales de la salud, el impacto del estrés y el burnout, y la necesidad de programas de atención integral para médicos enfermos. El ejercicio de la medicina aparece como un factor de riesgo en sí mismo, marcado por la sobrecarga emocional, la responsabilidad infinita y un sistema sanitario muchas veces injusto y burocratizado.
El libro también cuestiona la deshumanización progresiva de la práctica médica, el exceso de tecnificación, la medicina defensiva, la judicialización, la pérdida de autoridad profesional y la tensión entre vocación y negocio. Se reflexiona sobre la jubilación, el miedo a la demencia, el sentido de la vida y el valor de la dignidad al final de la existencia.
Otro eje importante es la crítica a la formación médica: la distancia entre la medicina científica y la práctica real, el empobrecimiento de la enseñanza clínica, la pérdida de las grandes descripciones fenomenológicas del pasado y la necesidad de integrar ciencia, humanidades y ética en la educación.
En síntesis, la obra plantea que la medicina es ciencia y arte, vocación y sacrificio, poder y fragilidad. Ser médico implica convivir con la incertidumbre, aceptar la propia falibilidad y encontrar un equilibrio entre compasión y distancia, entre esperanza y realismo. Es, en definitiva, una travesía vital que transforma profundamente a quien la ejerce.
Pueden descargarlo haciendo click aquí: ODISEA